Strangiato
30-ene-2005, 04:08
http://espanol.news.yahoo.com/
http://e1.news1.yimg.com/e1.yimg.com/p//050130/ap/ispanbag13901300911.jpg
BAGDAD (AP) _ Los iraquíes votaron el domingo en las primeras elecciones libres en medio siglo, a pesar de los ataques de los insurgentes contra centros de votación que dejaron por lo menos 44 muertos, entre ellos nueve atacantes suicidas.
Mujeres que vestían túnicas negras y esperaban a votar, recitaron plegarias mientras se escuchaba una explosión en las inmediaciones de una mesa electoral de Bagdad. Pero había un clima festivo y largas filas en muchas partes de la capital.
"Esta es democracia", dijo la votante Karfia Abbasi, mostrando un pulgar manchado con tinta púrpura para demostrar que había sufragado.
"No tengo trabajo. Espero que el nuevo gobierno me dé trabajo", dijo un votante, Rashi Ayash, ex teniente coronel del ejército iraquí. "Voté por el estado de derecho".
Un vocero de la comisión electoral dijo que casi todos los 5.200 centros de votación abrieron sus puertas a la hora indicada.
Pero las mesas electorales estuvieron prácticamente vacías durante la jornada en muchas ciudades del llamado "Triángulo Sunita", al norte y al oeste de la capital, especialmente en centros de insurgencia como Faluya, Ramadi y Beiji. En la zona capitalina de Azamiya, las cuatro mesas electorales no abrieron sus puertas, dijeron residentes. En Samarra, al norte de Bagdad, otro bastión sunita, los centros de votación estuvieron vacíos durante horas, aunque posteriormente, algunos centenares de personas fueron a sufragar.
Centenares de personas fueron a votar en distritos del este de Mosul, la tercera ciudad más grande de Irak y un centro de la violencia insurgente en los últimos meses. pero en partes occidentales de Mosul, hubo enfrentamientos entre guerrilleros y soldados iraquíes.
Una baja asistencia electoral de los sunitas, que representan un 20% de la población, podría socavar al nuevo gobierno y empeorar tensiones entre grupos étnicos, religiosos y culturales de Irak.
Funcionarios dijeron que hubo mayor asistencia a las urnas de lo que se esperaba, aunque era demasiado pronto para decirlo con certeza. Algunas horas antes de que cerraran los centros de votación, a las 5 de la tarde (1400 GMT), un funcionario iraquí, Adel al-Lami, de la Comisión Electoral Independiente, dijo que habían sufragado un 72% de los 14 millones de votantes registrados, pero no ofreció una cifra en su conjunto de cuántas personas habían participado.
El ataque de los insurgentes comenzó dos horas después de iniciarse la votación, y durante la jornada hubo ocho ataques suicidas en Bagdad, la mayoría contra mesas electorales. Islámicos radicales que llevaban cinturones con explosivos amarrados a su cuerpo los hicieron detonar en centros de votación.
En uno de los ataques más letales, un hombre subió a un minibus que transportaba a votantes a una mesa electoral en Hillah, al sur de Bagdad, e hizo detonar explosivos, muriendo junto con otras cuatro personas, dijo el ejército polaco.
Proyectiles de mortero fueron lanzados contra la urbanización chiíta de Ciudad Sadr, en Bagdad. Otros proyectiles mataron a votantes en varios sitios de Balad, y Kirkuk, en el norte, además de Mahawil, al sur de la capital. A través del país, por lo menos 35 personas y nueve atacantes suicidas murieron.
Al votar, el primer ministro interino Ayad Alaui dijo que era "la primera vez que los iraquíes determinarán su destino".
El dirigente de la principal boleta chiíta apoyada por los clérigos, Abdul-Aziz al-Hakim, dijo a la prensa: "Si Dios quiere, las elecciones serán buenas... La votación de hoy es muy importante".
El principal asesor de la ONU a la comisión electoral, Carlos Valenzuela, dijo que la afluencia parecía adecuada en la mayoría de los lugares, pero advirtió que aún era temprano para saberlo con certeza.
Dijo que había filas en los comicios en Mosul y algunos votantes en Faluya y Ramadi.
"Desde luego, ha habido atentados, como se preveía", dijo Valenzuela. "Estos ataques no han detenido las operaciones".
Preguntado si los informes sobre una afluencia superior a la prevista en vecindarios donde conviven sunitas y chiítas indicaban el fracaso del boicot clerical sunita, uno de los grupos partidarios de la abstención se mostró cauto.
"El llamado de la asociación a un boicot no fue un fatua (decreto religioso) sino una declaración", dijo el vocero de la Asociación de Eruditos Musulmanes, Omar Ragheb. "No se trató de una prohibición o autorización religiosa. No tratamos de obligar a nadie a boicotear".
En algunos lugares hubo escenas de júbilo. En un lugar de votación en Bagdad, soldados y votantes se tomaron de las manos en una danza.
Un comunicado difundido en la internet, y atribuido al grupo del líder insurgente Abu Musab al-Zarqaui, se atribuyo el domingo la responsabilidad por varios ataques a centros de votación en Irak.
El grupo, Al-Qaida en Irak, dijo que sus "leones" atacaron al menos cuatro centros de votación en Bagdad, entre ellos uno en la elegante urbanización de Mansour.
No se pudo determinar inicialmente la autenticidad del comunicado.
El grupo dijo haber matado a "policías, guardias nacionales y estadounidenses", sin dar cifras específicas. También se atribuyó la responsabilidad por un ataque a la Zona Verde, un enclave fortificado de Bagdad donde se hallan las sedes de la ocupación extranjera, como la embajada de Estados Unidos.
El grupo también indicó que estuvo activo en las ciudades de Mosul, Samarra y Bakuba, así como en la provincia de Anbar, donde se hallan las ciudades de Faluya y de Ramadi.
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BAGDAD (AP) _ Los iraquíes votaron el domingo en las primeras elecciones libres en medio siglo, a pesar de los ataques de los insurgentes contra centros de votación que dejaron por lo menos 44 muertos, entre ellos nueve atacantes suicidas.
Mujeres que vestían túnicas negras y esperaban a votar, recitaron plegarias mientras se escuchaba una explosión en las inmediaciones de una mesa electoral de Bagdad. Pero había un clima festivo y largas filas en muchas partes de la capital.
"Esta es democracia", dijo la votante Karfia Abbasi, mostrando un pulgar manchado con tinta púrpura para demostrar que había sufragado.
"No tengo trabajo. Espero que el nuevo gobierno me dé trabajo", dijo un votante, Rashi Ayash, ex teniente coronel del ejército iraquí. "Voté por el estado de derecho".
Un vocero de la comisión electoral dijo que casi todos los 5.200 centros de votación abrieron sus puertas a la hora indicada.
Pero las mesas electorales estuvieron prácticamente vacías durante la jornada en muchas ciudades del llamado "Triángulo Sunita", al norte y al oeste de la capital, especialmente en centros de insurgencia como Faluya, Ramadi y Beiji. En la zona capitalina de Azamiya, las cuatro mesas electorales no abrieron sus puertas, dijeron residentes. En Samarra, al norte de Bagdad, otro bastión sunita, los centros de votación estuvieron vacíos durante horas, aunque posteriormente, algunos centenares de personas fueron a sufragar.
Centenares de personas fueron a votar en distritos del este de Mosul, la tercera ciudad más grande de Irak y un centro de la violencia insurgente en los últimos meses. pero en partes occidentales de Mosul, hubo enfrentamientos entre guerrilleros y soldados iraquíes.
Una baja asistencia electoral de los sunitas, que representan un 20% de la población, podría socavar al nuevo gobierno y empeorar tensiones entre grupos étnicos, religiosos y culturales de Irak.
Funcionarios dijeron que hubo mayor asistencia a las urnas de lo que se esperaba, aunque era demasiado pronto para decirlo con certeza. Algunas horas antes de que cerraran los centros de votación, a las 5 de la tarde (1400 GMT), un funcionario iraquí, Adel al-Lami, de la Comisión Electoral Independiente, dijo que habían sufragado un 72% de los 14 millones de votantes registrados, pero no ofreció una cifra en su conjunto de cuántas personas habían participado.
El ataque de los insurgentes comenzó dos horas después de iniciarse la votación, y durante la jornada hubo ocho ataques suicidas en Bagdad, la mayoría contra mesas electorales. Islámicos radicales que llevaban cinturones con explosivos amarrados a su cuerpo los hicieron detonar en centros de votación.
En uno de los ataques más letales, un hombre subió a un minibus que transportaba a votantes a una mesa electoral en Hillah, al sur de Bagdad, e hizo detonar explosivos, muriendo junto con otras cuatro personas, dijo el ejército polaco.
Proyectiles de mortero fueron lanzados contra la urbanización chiíta de Ciudad Sadr, en Bagdad. Otros proyectiles mataron a votantes en varios sitios de Balad, y Kirkuk, en el norte, además de Mahawil, al sur de la capital. A través del país, por lo menos 35 personas y nueve atacantes suicidas murieron.
Al votar, el primer ministro interino Ayad Alaui dijo que era "la primera vez que los iraquíes determinarán su destino".
El dirigente de la principal boleta chiíta apoyada por los clérigos, Abdul-Aziz al-Hakim, dijo a la prensa: "Si Dios quiere, las elecciones serán buenas... La votación de hoy es muy importante".
El principal asesor de la ONU a la comisión electoral, Carlos Valenzuela, dijo que la afluencia parecía adecuada en la mayoría de los lugares, pero advirtió que aún era temprano para saberlo con certeza.
Dijo que había filas en los comicios en Mosul y algunos votantes en Faluya y Ramadi.
"Desde luego, ha habido atentados, como se preveía", dijo Valenzuela. "Estos ataques no han detenido las operaciones".
Preguntado si los informes sobre una afluencia superior a la prevista en vecindarios donde conviven sunitas y chiítas indicaban el fracaso del boicot clerical sunita, uno de los grupos partidarios de la abstención se mostró cauto.
"El llamado de la asociación a un boicot no fue un fatua (decreto religioso) sino una declaración", dijo el vocero de la Asociación de Eruditos Musulmanes, Omar Ragheb. "No se trató de una prohibición o autorización religiosa. No tratamos de obligar a nadie a boicotear".
En algunos lugares hubo escenas de júbilo. En un lugar de votación en Bagdad, soldados y votantes se tomaron de las manos en una danza.
Un comunicado difundido en la internet, y atribuido al grupo del líder insurgente Abu Musab al-Zarqaui, se atribuyo el domingo la responsabilidad por varios ataques a centros de votación en Irak.
El grupo, Al-Qaida en Irak, dijo que sus "leones" atacaron al menos cuatro centros de votación en Bagdad, entre ellos uno en la elegante urbanización de Mansour.
No se pudo determinar inicialmente la autenticidad del comunicado.
El grupo dijo haber matado a "policías, guardias nacionales y estadounidenses", sin dar cifras específicas. También se atribuyó la responsabilidad por un ataque a la Zona Verde, un enclave fortificado de Bagdad donde se hallan las sedes de la ocupación extranjera, como la embajada de Estados Unidos.
El grupo también indicó que estuvo activo en las ciudades de Mosul, Samarra y Bakuba, así como en la provincia de Anbar, donde se hallan las ciudades de Faluya y de Ramadi.
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