Dyno-Joe
27-jun-2005, 03:45
En una de estas noches.... un grupo selecto de noctámbulos... estabamos discutiendo amenamente sobre el matrimonio y las relaciones de pareja.
Sin embargo, existía la inquietud al respecto de que si el matrimonio era algo anacrónico, anticuado u obsoleto.
Y por casualidad me encontré con este artículo de opinión del periódico La Prensa del 27 de junio.
Leánlo y coméntenlo.... que yo luego vendré con mis acostumbrados Dyno-comentarios.
Saludos
Epidemia de divorcios
Hernán De León Batista
Conforme a estadísticas del Órgano Judicial, para el año 2002 se presentaron en el país juzgados con jurisdicción de familia 2 mil 291 procesos de divorcio, así como 2 mil 478 procesos de divorcio por mutuo consentimiento, es decir, un total de 4 mil 769 casos, en comparación a 7 mil 015 matrimonios, lo que evidencia el alarmante deterioro de la familia panameña, y donde cada vez parece tener menos relevancia la conocida frase "hasta que la muerte los separe", y que al analizar este fenómeno, consideramos que las causas más comunes es el maltrato psicológico por parte de uno de los cónyuges o a veces de ambos, relaciones extramaritales, infidelidad, la monotonía, falta de comunicación o más bien falta de comprensión, falta de tolerancia, inmadurez, y principalmente, problemas de índole económico o social que afectan la estructura familiar. Pero el problema no queda ahí, sino que la mayoría de los matrimonios ni siquiera intenta resolver sus diferencias a fin de salvar la relación de pareja, y simplemente considera que la mejor salida es presentando una demanda de divorcio para que dicho vínculo que los une sea disuelto legalmente, pese a que en muchos casos las parejas tienen hasta más de 10 años de relación matrimonial, y peor aún, la relación con los hijos, y si son muy pequeños todavía, queda tan deteriorada en algunos casos, que trae como secuela un número mayor de problemas como es lo referente a la estabilidad emocional de éstos, la problemática de la pensión alimenticia, guarda y crianza, régimen de comunicación y visitas, y todo lo relacionado a la división de bienes si existieren.
Es por ello que el papa Juan Pablo II (q.e.p.d.) manifestaba la obligación de proteger el auténtico matrimonio y la familia, indicando además que al hablar sobre la familia "sus derechos son primarios respecto a cuerpos sociales más amplios. Entre tales derechos no se ha de olvidar el de nacer y crecer en un hogar estable, donde las palabras padre y madre puedan decirse con gozo y sin engaño".
Sin embargo, existía la inquietud al respecto de que si el matrimonio era algo anacrónico, anticuado u obsoleto.
Y por casualidad me encontré con este artículo de opinión del periódico La Prensa del 27 de junio.
Leánlo y coméntenlo.... que yo luego vendré con mis acostumbrados Dyno-comentarios.
Saludos
Epidemia de divorcios
Hernán De León Batista
Conforme a estadísticas del Órgano Judicial, para el año 2002 se presentaron en el país juzgados con jurisdicción de familia 2 mil 291 procesos de divorcio, así como 2 mil 478 procesos de divorcio por mutuo consentimiento, es decir, un total de 4 mil 769 casos, en comparación a 7 mil 015 matrimonios, lo que evidencia el alarmante deterioro de la familia panameña, y donde cada vez parece tener menos relevancia la conocida frase "hasta que la muerte los separe", y que al analizar este fenómeno, consideramos que las causas más comunes es el maltrato psicológico por parte de uno de los cónyuges o a veces de ambos, relaciones extramaritales, infidelidad, la monotonía, falta de comunicación o más bien falta de comprensión, falta de tolerancia, inmadurez, y principalmente, problemas de índole económico o social que afectan la estructura familiar. Pero el problema no queda ahí, sino que la mayoría de los matrimonios ni siquiera intenta resolver sus diferencias a fin de salvar la relación de pareja, y simplemente considera que la mejor salida es presentando una demanda de divorcio para que dicho vínculo que los une sea disuelto legalmente, pese a que en muchos casos las parejas tienen hasta más de 10 años de relación matrimonial, y peor aún, la relación con los hijos, y si son muy pequeños todavía, queda tan deteriorada en algunos casos, que trae como secuela un número mayor de problemas como es lo referente a la estabilidad emocional de éstos, la problemática de la pensión alimenticia, guarda y crianza, régimen de comunicación y visitas, y todo lo relacionado a la división de bienes si existieren.
Es por ello que el papa Juan Pablo II (q.e.p.d.) manifestaba la obligación de proteger el auténtico matrimonio y la familia, indicando además que al hablar sobre la familia "sus derechos son primarios respecto a cuerpos sociales más amplios. Entre tales derechos no se ha de olvidar el de nacer y crecer en un hogar estable, donde las palabras padre y madre puedan decirse con gozo y sin engaño".